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Cierre del tercer trimestre: qué deberían revisar empresas y autónomos

El final de septiembre marca también el cierre del tercer trimestre del año y la entrada en uno de los periodos importantes del calendario fiscal. Durante las próximas semanas, muchas empresas y autónomos tendrán que preparar sus liquidaciones trimestrales y cumplir con diferentes obligaciones tributarias. Pero cerrar correctamente un trimestre no debería limitarse a presentar los impuestos dentro de plazo. Antes de hacerlo, es recomendable revisar que la información contable y fiscal sea correcta, que no falte documentación y que los datos reflejen adecuadamente la actividad desarrollada durante estos meses. Desde Cratevo, repasamos algunos de los puntos que conviene tener bajo control de cara al cierre del tercer trimestre.

1. Comprobar que todas las facturas emitidas están contabilizadas 

El primer paso es revisar la facturación correspondiente al trimestre. 

Es importante comprobar que las facturas emitidas estén correctamente registradas, mantengan la numeración correspondiente y reflejen adecuadamente las operaciones realizadas. 

También conviene prestar especial atención a posibles facturas rectificativas, abonos u operaciones que requieran un tratamiento específico. 

Una revisión previa puede evitar diferencias entre la información contable y las declaraciones tributarias. 

2. Revisar las facturas recibidas 

Tan importante como controlar las ventas es asegurarse de que las compras y gastos estén correctamente documentados. 

Antes del cierre trimestral conviene comprobar que se dispone de las facturas correspondientes a los gastos registrados y revisar aquellas que todavía puedan estar pendientes de recibir. 

Además, no todo gasto implica automáticamente que el IVA soportado pueda deducirse. 

La deducibilidad dependerá, entre otros aspectos, de la naturaleza del gasto, su relación con la actividad económica y el cumplimiento de los requisitos establecidos. 

Por eso, ante determinadas operaciones, es recomendable analizar cada caso antes de incluirlo en una liquidación. 

3. Conciliar las cuentas bancarias 

La conciliación bancaria permite comprobar que los movimientos registrados en la contabilidad coinciden con los movimientos reales de las cuentas de la empresa. 

Cobros de clientes, pagos a proveedores, comisiones, transferencias o domiciliaciones pueden generar diferencias si no se contabilizan correctamente. 

Detectarlas ahora es mucho más sencillo que encontrarlas meses después durante el cierre anual. 

4. Controlar las facturas pendientes de cobro y pago 

El cierre trimestral también es un buen momento para revisar la situación de clientes y proveedores. 

¿Qué clientes tienen facturas pendientes? 

¿Cuánto dinero queda por cobrar? 

¿Qué pagos tendremos que afrontar durante las próximas semanas? 

Estas preguntas son especialmente importantes porque las obligaciones fiscales pueden generar salidas de tesorería aunque determinadas facturas todavía estén pendientes de cobro. 

Conocer esta situación permite anticiparse y planificar mejor las necesidades financieras. 

5. Revisar las retenciones practicadas 

Empresas y profesionales pueden estar obligados a practicar retenciones en determinadas operaciones, como nóminas, facturas de profesionales o alquileres, entre otras. 

Antes de preparar las declaraciones correspondientes, conviene comprobar que las retenciones se han registrado correctamente y que la información contable coincide con la documentación disponible. 

Una diferencia aparentemente pequeña puede terminar generando descuadres o requerimientos posteriores. 

6. Analizar el IVA del trimestre 

La liquidación del IVA es una de las obligaciones habituales del cierre trimestral para muchos contribuyentes. 

Por ello, resulta fundamental comprobar que tanto el IVA repercutido como el soportado estén correctamente registrados. 

También es recomendable prestar atención a operaciones que puedan tener un tratamiento especial, así como a facturas rectificativas u otras circunstancias que puedan afectar a la liquidación. 

No se trata únicamente de conocer cuánto IVA sale a pagar, sino de asegurarse de que la información que da lugar a ese resultado es correcta. 

7. Aprovechar el trimestre para analizar cómo está evolucionando el año 

El cierre del tercer trimestre tiene además una particularidad: ya disponemos de nueve meses de información sobre el ejercicio. 

Eso permite empezar a tener una visión bastante más clara de cómo puede terminar el año. 

Es un buen momento para analizar: 

  • La evolución de la facturación. 
  • Los principales gastos. 
  • Los márgenes del negocio. 
  • La situación de tesorería. 
  • Los importes pendientes de cobro. 
  • La evolución del resultado. 
  • Las previsiones para los últimos meses del ejercicio. 

Esta información puede ser especialmente útil para comenzar a preparar la planificación fiscal y contable del cierre de año. 

El tercer trimestre es también el comienzo de la recta final del ejercicio 

Presentar correctamente las obligaciones tributarias es fundamental, pero el cierre trimestral también puede utilizarse como una oportunidad para revisar la situación de la empresa. 

Detectar errores, ordenar documentación y analizar los resultados ahora permite afrontar los últimos meses del ejercicio con mayor información y capacidad de planificación. 

En Cratevo, acompañamos a empresas y profesionales en la gestión fiscal y contable de su actividad, ayudándoles a cumplir con sus obligaciones y a anticipar las decisiones que pueden marcar el cierre del ejercicio. 

¿Tienes dudas sobre el cierre del tercer trimestre de tu empresa o actividad? Nuestro equipo fiscal-contable puede ayudarte a revisarlo.